La competencia tecnológica aparece, en el currículum básico, explícitamente como competencia tecnológica, haciendo referencia al desarrollo y utilización de sistemas tecnológicos, siendo aplicados de manera eficaz y tecnológica. Sabiendo comprender y resolver situaciones de interés y comunicando resultados con el fin de mejorar. Esta competencia cuenta con tres componentes:
1. “Detectar y definir con precisión problemas tecnológicos y diseñar una solución que los resuelva, valorando su repercusión medioambiental y social, aplicando conocimientos tecnológicos, de otras ramas, o los obtenidos mediante el método de análisis de objetos y sistemas, para poder llevar a cabo su planificación y ejecución de manera eficaz, creativa y colaborativa.” (Heziberri, 2020)
2. “Utilizar los medios del entorno tecnológico, en diversos contextos, seleccionando e interpretando la información adecuadamente, para comprender su funcionamiento y resolver problemas habituales en la sociedad tecnificada actual.” (Heziberri, 2020)
3. “Implementar soluciones tecnológicas, apoyándose en una documentada planificación, actuando de manera metódica, aplicando normas de seguridad y ergonomía para acercar lo elaborado a las condiciones planteadas, así como valorar el resultado y el proceso en aras a continuar con ciclos de mejora.“ (Heziberri, 2020)
La competencia tecnológica se vincula con el ser humano para elaborar y satisfacer sus deseos y necesidades, y ofreciendo nuevos servicios en el entorno artificial, físico y/o virtual.
En el decreto 237/2015, heziberri 2020 se describe como competencia cientifica y tecnologica. Está conexa con las personas, la manipulación de objetos y materiales, produciéndose así cambios y transformaciones. Para que los niños y niñas mediante un uso apropiado y significativo inicien una utilización ajustada y creativa de diversas tecnologías. A la hora de trabajar las TICs en educación infantil, se hace mediante el ámbito de la construcción de la propia identidad, el conocimiento del medio físico y social.
La competencia tecnológica, a parte de complementarse con la competencia científica se complementa con las otra competencias (competencia para convivir, para aprender a ser, competencia matemática…). Sin embargo, la competencia científica le ofrece a la tecnológica la posibilidad de alcanzar unos resultados más sofisticados para la investigación, obteniendo unas consecuencias que, de otra manera, no hubiesen sido posibles.
Asimismo, dicha competencia, que se está trabajando, está conectada con más competencias básicas específicas, como la competencia comunicativa, verbal, no verbal y digital. Para la competencia tecnológica es necesario el uso de códigos básicos del lenguaje, es necesario la comunicación para la resolución de problemas tecnológicos. Las TICs son un recurso que puede ayudar para reforzar el aprendizaje y la comunicación de las soluciones.Para que, a su vez, se fomente la autonomía.
Por otro lado, la competencia tecnológica, también está ligada a la competencia para aprender a aprender y para pensar, la cual se divide en tres fases:
1) Resolución de problemas tecnológicos [detección de oportunidades, poner en juego el pensamiento comprensivo y crítico; deben comparar comparar, clasificar, secuenciar objetos y sistemas, llevando a cabo un análisis, evaluando la información y adecuandolo a los fines propios de la educación].
2) El diseño [se producen varias ideas que deben ser analizadas y siendo seleccionadas por el pensamiento crítico. Igualmente, trabajan el razonamiento logico deductivo, analogico, siempre partiendo de una interpretación de la información].
3) Fase de evaluación [Se ponen en funcionamiento mecanismos de recapitulación, restructuración del mapa cognitivo y el resultado final es totalmente contrastable].
Del mismo modo, se entrelaza con la Competencia para convivir. Esto es, los problemas a resolver, pueden ser parecidos en distintas sociedades, pero la solución que se da depende del desarrollo de la sociedad en la que se de. De este modo, el alumnado tendrá la oportunidad de conocer mejor su entorno y también el mundo globalizado, el cual está en plena construcción.
Por otra parte, la competencia que se está trabajando, está conectada con la Competencia para la iniciativa y el espíritu emprendedor. Se debe decir que esta competencia está implementada en la competencia tecnológica. Se basa en organizar las ideas de la competencia y está formada por tres fases (creación de soluciones, fase de realización y, por último, la fase de evaluación y recopilación). Asimismo, es necesario una actitud activa por parte del alumnado.
No obstante, la competencia tecnológica, también está relacionada con la competencia matemática. Esta se basa en la capacidad de utilizar números, símbolos, expresiones... para solucionar problemas del mundo físico y/o del virtual. Por ello, el discente, deberá poner a prueba su razonamiento lógico.
Del mismo modo, se enlaza con la competencia social y cívica. Recordar que la tecnología se conecta con la sociedad, abasteciendo las necesidades y propuestas de mejora y haciendo que se transformen mediante la tecnología.
Por último, exponer que también se conecta con la competencia artística. Es decir, resolviendo los problemas tecnológicos se le permite al alumnado contrastar la herencia cultural de su sociedad, el patrimonio y conocer las ideas asignadas a resolver las necesidades de cada momento histórico.
Considerando lo anteriormente expuesto, a la hora de poner en marcha el currículum en el colegio se debe tener en cuenta los contenidos de los distintos bloques, para que no te trate de una sola unidad didáctica. El papel que debe llevar a cabo el docente es el siguiente: ejercer su propio criterio para decidir que es más idóneo para cada fase de resolución de problemas tecnológicos. En algunos casos servirá de modelo para el alumnado, que le imitaran en la resolución de los problemas; en otras ocasiones ofreciendo distintas salidas dando una explicación del problema propuesto. Igualmente, a la hora de plantear dichos problemas tecnológicos, se debe tener en cuenta el grado de maduración del alumnado.

Natalia Narbaez García.
Estudiante de Educación Infantil.
Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea.
2019/2020.

Natalia Narbaez García.
Estudiante de Educación Infantil.
Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea.
2019/2020.
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