El mundo, hoy en día, se encuentra rodeado de las Tecnologías de la información y de la comunicación (TICS). Estas afectan a todo el mundo, hasta se podría decir, que las personas pueden llegar a ser dependientes de ellas. Para mí, las TICS, englobaría, los smartphones, las tablets, los medios de comunicación, las redes sociales, los videojuegos...
La educación también se ve afectada o beneficiada por estas, dependiendo desde que punto de vista se mire. Este mes pasado he estado de prácticas en un colegio en Educación Infantil, y he podido observar que beneficios que aportan. Para el alumnado, estas pantallas son muy atractivas, y captan toda su atención y esto se pude aprovechar para su aprendizaje. Es decir, si se quiere trabajar los números o los colores, previamente se debería trabajar con ellos en el aula, y después, para reforzar se podrían utilizar juegos interactivos o videos para repartir. Con lo que no estoy de acuerdo, es
que una pantalla sustituya el proceso de aprendizaje que debería brindarle el profesorado. Y, esto lo he visto en el aula en el que me encontraba de prácticas. La docente, varias veces en vez de dar clase, les ponía la pantalla o cuando los niños/as estaban muy movidos o alterados, recurría a estas para tranquilizarlos.
En mi opinión, mediante esto, no está ejerciendo de ayuda, ya que, si los niños se encuentran ante un
problema, la docente no está brindándoles la oportunidad de ayudarles a gestionar dicho problema, sino que este trabajo lo está redirigiendo con una pantalla, lo que afecta directamente al niño/a, ya que no va aprender a cómo gestionar los problemas que tenga y va tener que recurrir a una pantalla para calmarse.
Siguiendo con esto, se ha puesto de moda en las escuelas el uso de las tablets y ordenadores para el alumnado. Puedo estar de acuerdo con esto, ya que es un medio de información muy completo, mediante el cual pueden aprender mucho. Pero en cuantiosos centros escolares se ha sustituido el libro, bolígrafo y cuadernos, por estas tecnologías. Se dice que para ellos es más beneficioso, yo no estoy de acuerdo en eso. No sé si es porque soy anticuada, pero mi opinión es que, si depende única y
exclusivamente de ellas, no van a volver a coger un bolígrafo en la vida, no van a trabajar la caligrafía y de cara al futuro se pueden ver afectados. En el centro escolar en el que he estado de prácticas he podido observar que niños/as de 4 años tienen su propia Tablet en el aula, esto no les ayuda para nada, ya que necesitan trabajar la motricidad y mediante estas nuevas tecnologías implementadas en el aula, no lo están haciendo.
En conclusión, no es que esté en contra de las TICS en la educación, pienso que es medio, mediante el cuanto pueden tener muchos beneficios, como proyectar ejercicios o libros en las pantallas para que todos puedan ver. Profundizar más en abundantes temas con documentales. Pero con lo que no estoy de acuerdo, es con que una pantalla sustituya tanto el trabajo que debe ejercer un/a docente, como el trabajo y el aprendizaje que debe realizar el alumnado.


Natalia Narbaez García.
Estudiante de Educación Infantil.
Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea.
2019/2020
Estudiante de Educación Infantil.
Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea.
2019/2020
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